El esquema de vacunación de la provincia incluye a los reclusos

“Sin alterar grupos prioritarios” y de acuerdo con “la disponibilidad” de dosis que se cuente, la provincia tiene previsto vacunar a toda la población carcelaria de territorio santafesino. Según dijo el secretario de Salud, Jorge Prietto a El Litoral, ello incluye tanto a agentes penitenciarios como a los propios reclusos. “La vacunación será tanto para el personal como para los internos, teniendo en cuenta lo que puede llegar a ser un brote del virus dentro de estas instituciones”, planteó. El personal carcelario estuvo contemplado desde siempre en los esquemas de vacunación de grupos esenciales, tal como sucede con las fuerzas policiales. La novedad pasa por la decisión de que también sean inoculados los presos. Según se estima, se requerirían tres mil dosis para el personal y otras siente mil para los internos.

¿Constituye esa población un grupo prioritario?¿Corresponde que sea vacunado quien cumple un castigo por un delito, cuya víctima no ha tenido aún esa posibilidad incluso perteneciendo – quizá- a algún grupo esencial? Los argumentos esgrimidos por Prietto son exclusivamente sanitarios; se considera que un eventual brote en una población de encierro podría derivar en un problema de salud pública grave.

– ¿El criterio es ése? Porque a muchos sorprendió que se priorizaran estos grupos, cuando quizá el docente aún no se ha podido vacunar…

– No no, pero nosotros tenemos una prioridad. Tenemos esta población objetivo que es el ciento por ciento de todos los trabajadores de la salud. En segundo lugar, se encuentran los usuarios de establecimientos geriátricos, tanto el personal como los alojados allí. Después vamos por mayores de 80 años en esta instancia; ello tiene que ver con el número de dosis que ha ingresado. Luego, mayores de setenta. Después tenemos poblaciones que tienen que ver con todas las fuerzas de seguridad, y también personas de entre 60 y 69 años. Posteriormente, docentes y no docentes, y otras fuerzas esenciales que sean consideradas oportunamente ni bien haya disponibilidad de vacunas. La secuencia de la vacunación es algo que se ha impartido en función de cómo fuimos teniendo el arribo de las vacunas hacia el país. Sin dudas que si estamos recibiendo un millón de dosis como se han adquirido y están ingresando al país, estaríamos cubriendo el total de la población objetiva. Hoy tenemos 103.300 mil vacunas recibidas de las cuales se aplicaron más del 50%.

 

– ¿Hay estimación entonces de cuándo podría comenzar esa vacunación en los penales?

– Dependemos de los envíos (de dosis). La idea es poder cubrir todas las comunidades cerradas porque ya hemos visto lo que generan esos espacios en cuanto a los brotes. El argumento es sanitario; la gravedad que podría tener un brote en estos ámbitos. Además, hemos visto que la contagiosidad y propagación en lo que marca la segunda ola es mucho más impactante que la primera. Nosotros recién ahora estamos viendo un amesetamiento en el número de casos. Tardío a lo que esperábamos; lo esperábamos en diciembre. Seguramente vamos a tener una segunda ola que no la podemos predecir; creemos que será a fines de marzo o abril.
Régimen de visitas

Según pudo saber El Litoral, inocular a la población carcelaria permitiría, además de evitar un problema sanitario grave, flexibilizar el régimen de visitas. Cabe mencionar que desde que comenzó la pandemia – marzo de 2020 -, los internos no tuvieron ninguna chance de volver a ver a sus familiares. Recién en noviembre se reanudaron los contactos, aunque de manera restringida, bajo estrictos protocolos y con un sistema de turnos. Si todos los internos fueran vacunados, ello sería garantía para normalizar el sistema de visitas.

Noticia de: El Litoral

 

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