¿Por qué no hay monedas de 2, 5 y 10 pesos en la ciudad?

En la Argentina hay 248.800.000 monedas de cinco pesos en circulación, según datos actuales del Banco Central. Un número superior en comparación a las de diez pesos, que cuenta con 83.800.000 ejemplares, y muy por debajo de la de un peso que tiene 1.922.400.000 en sus diferentes versiones. Pero en Santa Fe, el cambio bajo es un problema desde la desaparición de los billetes de dos y cinco pesos.

En diferentes oportunidades, el Centro Comercial de Santa Fe y la Unión Kiosqueros de la República Argentina (Ukra) han hecho reclamos al gobierno nacional sobre este problema que afecta especialmente a los comercios pequeños. La situación es tal en Santa Fe que incluso el Túnel Subfluvial tomó la determinación en marzo del año pasado que la tarifa del peaje sea en números enteros, por la falta de los cinco pesos, además de la inflación.

Desde el Banco Central informaron a UNO Santa Fe que no hay faltantes de monedas: en total hay 9.388.700.000 de monedas en circulación en el país. Al mismo tiempo indicaron que cada banco asume los costos de los traslados del dinero para abastecerse. “Se supone que los bancos deben dar ese servicio, si piden las monedas están”, aseguró el gerente de Comunicación del Banco Central, Fernando Alonso, al ser consultado por este medio.

Asimismo fuentes sindicales del sector bancario señalaron a UNO que las monedas se trasladan en tambores de 200 litros, y que los viajes se cobran por kilo. Por lo que el principal problema tendría que ver con que las instituciones bancarias no quieren afrontar esos costos. “No quieren pagar lo que se necesita, traen lo mínimo para cumplir. Desde el gobierno de Macri al costo lo asumen los bancos, antes lo hacía el Banco Central”, dijo a este medio un trabajador. También dijo que no tienen información sobre cuántas monedas o billetes hay en cada provincia.

“La moneda de cinco pesos jamás llegó”, relata Jorge Baremberg del Centro Comercial de Santa Fe. “Es una vergüenza la atención en los bancos, que como entidades tienen que proveer al sector comercial, poseemos cuentas corrientes en ellos y nos cobran comisiones, pero el servicio no mejora. Es una situación sumamente preocupante porque es un peregrinar constante. Uno va a estaciones de servicio, a kioscos, hemos llegado a pedirle a los trapitos que están en la calle el cambio porque en los bancos no hay”, agrega.

Y analiza: “No se sabe si realmente es una decisión del Banco Central, la Casa de la Moneda, o de las instituciones bancarias del país. A nivel nacional deberían tomar las medidas necesarias para que los bancos nos provean de monedas y billetes”.

Los kiosqueros y la economía regional

Para analizar esta situación en la ciudad de Santa Fe, UNO Santa Fe consultó a Ricardo Mascheroni, integrante de la Cámara de Almaceneros y Kiosqueros de Santa Fe y de Ukra quien dijo: “La situación actual es la misma de hace décadas. Las monedas y billetes de baja denominación van a seguir saliendo de circulación. Eso se debe a la inflación y a la presión de las grandes potencias financieras de digitalizar el circulante de dinero. La falta de cambio pequeño encarece las cosas en los comercios de cercanías, y la desaparición de la moneda en papel provoca dependencia financiera y un control absoluto hacia la sociedad en cuanto a las compras diarias. Asfixia la economía local, minipymes, comercios y favorece a los grupos más concentrados”.

Al mismo tiempo señaló que desde Ukra realizaron notas al gobierno nacional para que el reemplazo de los billetes de dos y cinco pesos por monedas sea en todo el país. “Eso no sucedió en su mayoría. Hoy se avanzó en la digitalización de las compras y en los pagos en formato virtual, pero hay que ver qué pasa en los países serios y soberanos en materia económica, qué tipos de medidas se toman con respecto a este tema, totalmente opuestas a las de países subdesarrollados”, insistió.

Y agregó: “Los países que avanzaron en estos cambios fueron China, India, algunos lugares en África y América latina. La Unión Europea aconseja la conservación de las monedas y billetes de baja denominación para las transacciones diarias en comercios locales y quita o controla los billetes de alta denominación que permiten las fugas de dinero, o el financiamiento a gran escala en actividades delictivas. Acá en Argentina es todo lo contrario, este es el país del revés.

Por su parte, Baremberg explica que las consecuencias para las economías regionales de no tener monedas son “enormes”. “El problema empieza cuando un cliente paga con un billete y no hay para devolverle porque no tenemos cambio. Cuando faltan las monedas hay discusión, y en algunos casos perdemos la venta y el cliente el producto. Es una situación que no podemos solucionar, lo deben hacer las entidades bancarias. Hemos reclamado a través de Confederación Argentina de la Mediana Empresa y la Cámara Argentina de Comercio al gobierno nacional durante años, pero nunca hay respuesta”.

“Los cambios acelerados abruptamente forzados por los grupos concentrados de la economía generan más problemas que soluciones. La gente se empieza a acostumbrar y ni saben qué está pasando y luego solo ven las consecuencias desfavorables que quedan en las sociedades como las nuestras. Este es un tema que ni se discutió en las agendas públicas de la política nacional y en muchos casos se tapó”, dice Mascheroni.

“Todo esto además en un momento de crisis genera mayor malestar en los clientes ya que muchas veces es difícil dar los vueltos y la gente hoy más que nunca cuida el peso del vuelto. Y trae tensiones en algunos casos dentro de los comercios. El cliente no entiende que la falta de cambio no es culpa del pequeño comercio”, concluyó Mascheroni.

fuente: uno santa fe

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