El relato del sacerdote que estuvo “a centímetros de la muerte”

Luego de más de 15 días de internación y tras luchar entre la vida y la muerte luego de un brutal siniestro vial en la Ruta 1, el padre Matías Camussi, el sacerdote de la parroquia Nuestra Señora de Belén en Colastiné Norte, se recupera en la casa de sus padres en barrio Sargento Cabral, poco a poco retomando sus actividades. Este fin se semana, volverá a celebrar misa, tanto el sábado como el domingo a las 20.

El sábado 17 de octubre, en horas de la noche, un auto a más de 100 km/h, que cruzó un semáforo en rojo en la Ruta 1, a la altura del kilómetro 3,5, impactó brutalmente contra el lateral izquierdo del vehículo que conducía Matías Camussi, cuando éste se disponía a cruzar la traza del enlace vial.

Luego de 15 días de internación, algunos en el hospital José María Cullen y la mayoría en el Sanatorio Santa Fe, finalmente Camussi recibió el alta médico y actualmente se encuentra en proceso de recuperación. En diálogo con UNO Santa Fe, el sacerdote contó su traumática experiencia y como transcurrió sus días de angustia.

“De a poco recuperándome con la ayuda de mi familia. Los estudios afortunadamente están dando bien y ahora en la recuperación del movimiento del brazo izquierdo que me quedó muy lastimado. Con el permiso de la médica neuróloga, día a día vamos retomando las actividades, como las misas. Este sábado y domingo, desde las 20, voy a poder celebrar misa en mi parroquia y junto a mi gente”, comenzó contando el padre Matías Camussi.

Así quedó el auto del padre Matías Camussi, tras el siniestro vial en la Ruta 1.

Así quedó el auto del padre Matías Camussi, tras el siniestro vial en la Ruta 1.

Respecto al día, al instante del siniestro vial, el sacerdote fue contundente: “Tengo la mente en blanco”. “De aquel 17 de octubre, recuerdo ir a visitar a una familia en Colastiné Norte en mi auto particular. Tengo recuerdos hasta el momento previo de tomar la colectora para luego cruzar la ruta; después mi mente quedó en blanco hasta levantarme en una cama en el hospital. Mi familia me cuenta que desde que abrí los ojos en el hospital, yo interactuaba con ellos; pero la verdad que no recuerdo mucho lo que decía”, continuó agregando Camussi.

“Nunca quise volver a ver las imágenes del accidente, ni las fotos de cómo quedó el auto. Entiendo que por algo también mi mente anuló ese momento del cual no tengo recuerdos. Todo lo que pasó, lo tomo como un mensaje de Dios, como que todavía no era mi hora y que tengo una misión que seguir cumpliendo. Mi vida siempre perteneció a Dios y con esta experiencia traumática, con más razón, me queda claro que mi vida le pertenece a él”, sostuvo el sacerdote.

El padre Matías Camussi, de 37 años, rodeado del afecto de su familia tras el brutal accidente en la Ruta 1, que lo dejó al borde de la muerte.

El padre Matías Camussi, de 37 años, rodeado del afecto de su familia tras el brutal accidente en la Ruta 1, que lo dejó al borde de la muerte.

“Por una fracción de segundo, por centímetros, estuve al borde de la muerte. Todavía tengo muchos dolores en la zona de la espalda y la columna producto de las costillas fracturadas. Además, siento un dolor constante en el hombro izquierdo y adormecimiento en todo el brazo, una de las partes más afectadas de mi cuerpo por el fuerte impacto”, resaltó el sacerdote de la parroquia Nuestra Señora de Belén en Colastiné Norte.

Finalmente y a modo de análisis, Camussi dejó un mensaje para los santafesinos: “La gente tiene que tomar conciencia de las normas de tránsito. Hacer caso omiso a un semáforo puede destrozarle la vida a una persona y a una familia. La forma de manejar en la ciudad, refleja un modo de vida, de aceleración diaria, de ansiedad y de un querer llegar antes de tiempo. Hay que serenarnos y ser consientes del peligro al volante”.

fuente: uno santa fe

Relacionadas