Las mujeres de Los Monos cobraban planes sociales y manejaban flotas de autos del sindicalista Balcedo

Las parejas y familiares de los referentes de la banda están vinculadas con causas que investigan operaciones de lavado de dinero y en las que también aparecen sindicalistas que actuaban como testaferros de Los Monos.

 

La esposa de Ariel Cantero, alias Guille, líder de la banda de Los Monos, no pudo justificar que con los ingresos del plan Jefes y Jefas de Hogar y del Programa Familia compró siete autos y posee cédulas celestes para manejar otros tres vehículos y es propietaria de dos inmuebles en Granadero Baigorria, en las afueras de Rosario.

El informe que la Unidad de Información Financiera (UIF) envió a la Justicia federal de Rosario advierte que no hay justificación en sus ingresos para los bienes que declaró esta mujer de 34 años que está procesada desde el 6 de mayo pasado por supuesto lavado de dinero, junto con otros siete miembros de la banda de Los Monos, entre ellos, su pareja Guille Cantero. Están acusados de blanquear bienes provenientes del narcotráfico en complicidad con el ex titular del Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación bonaerense (Soeme), Marcelo Balcedo, quien se encuentra con detención domiciliaria en Uruguay en su mansión “El Gran Chaparral”, en las afueras de Piriápolis, Uruguay.

La sala B de la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario revocó la semana pasada una resolución del juez federal Marcelo Bailaque, quien prefirió no tocar los bienes de la banda, e hizo lugar a un pedido hecho por la Fiscalía Federal N° 3 de Rosario y la UIF para que se inhiban las propiedades y vehículos de los miembros de este clan criminal.

Vanesa Barrios no era la única que manejaba los bienes y cumplía las órdenes de su marido preso desde 2013. Esta mujer fue condenada a 12 años de prisión en diciembre de 2018, por ser el brazo operativo en la calle de su marido que estaba preso en ese momento la cárcel de Piñero.

Silvana Jésica Gorosito, esposa de Ramón Machuca, alias Monchi, el otro líder de Los Monos, que fue condenado a 36 años de prisión, era beneficiaria del Programa de Seguridad Alimentaria de Santa Fe, aunque figura en el informe de la UIF como dueña de tres automóviles y tres propiedades en la zona sur de Rosario.

En una situación similar está Yoana Cantero, hermana de Guille, quien figura como propietaria de dos vehículos y está autorizada a conducir otros cuatros autos. Su hermana Macarena aparece como titular de un auto y tiene cédula celeste para manejar otros dos.

Esta causa de lavado de activos que vincula a Los Monos y el sindicalista Balcedo, quien también está siendo investigado y está procesado por otra causa en la Plata que sigue el juez Ernesto Kreplak, nunca terminó de ahondar sobre las actividades de blanqueo de los miembros de la banda de Los Monos con el dinero obtenido de la distribución de drogas ilícitas en Rosario por más de dos décadas.

Desde que el diario La Nación publicó en exclusiva el 5 de octubre de 2015 los vínculos entre Balcedo y el clan Cantero la justicia federal de Rosario, a través del testaferro del sindicalista Mauricio Yebra, el juez Bailaque comenzó a investigar, pero nunca llamó a indagatoria a los imputados, algo que le recriminó la Cámara de Apelaciones, que exigió ahora la inhibición de los bienes de las mujeres de los miembros de la organización, algo que omitió el magistrado de primera instancia.

La Cámara de Apelaciones consideró que por la “complejidad” de la causa era necesario tomar la medida que fue solicitada por la UIF y la Fiscalía Federal N° 3. Para la Justicia, se trata de posibles testaferros utilizados por los cabecillas de la organización para adquirir automóviles y bienes muebles.

Según la investigación realizada por la UIF, Yebra tenía 14 vehículos a su nombre que estaban en manos de miembros de la banda y realizó llamativas extracciones bancarias por 53 millones de pesos entre 2012 y 2013. A más de un año del procesamiento, los imputados no fueron convocados a declarar, pero los jueces de Cámara entendieron que la inhibición de bienes permite resguardarlos y garantizar un posible decomiso.

La causa Nº10.315/2015 se inició el 25 de setiembre de 2015 cuando la UIF presentó dos reportes de operaciones sospechosas (ROS), en el que se apuntaba a Yebra como “principal testaferro” que habría manejado “fondos que provendrían de actividades de narcotráfico”.

En mayo de ese año la AFIP informó sobre “operaciones de extracciones de dinero en efectivo sin verificación”, que se realizaron entre diciembre de 2012 y 2013 por 53.532.221 pesos. Según la presentación de la UIF “se encuentran involucrados el Sindicato de Obreros y Empleados de la Educación y la Minoría (SOEME), Marcelo Balcedo y Mauricio Yebra, quienes son secretario general y empleado del gremio, respectivamente.

Según fuentes de la investigación, desde SOEME depositaron cheques endosados a Yebra por más de 50 millones de pesos en el banco Columbia. Este hombre, que está imputado en la causa federal contra los Monos, cobró por ventanilla esos cheques. Y parte del dinero fue a parar a Emprendimientos Publicitarios Bonaerenses, con sede en Villa Elisa La Plata, donde también funciona una radio, cuyo propietario es de Balcedo.

Catorce autos de alta gama –entre ellos BMW, Toyota Hilux, Volkswagen Vento, VW Passat y un Mini Cooper–, que estaban en poder de este grupo narcocriminal, fueron registrados a nombre de Yebra. Y las tarjetas azules, de autorización para el uso de los vehículos, estaban en poder de distintos miembros del clan Cantero. Lo que se investiga es que Yebra adquiría de forma “legal” los autos que utilizaba la banda y era uno de sus principales “testaferros”.

Yebra no tenía ingresos comprobados ni estaba registrado en la AFIP hasta 2012, cuando tras ser intimado de oficio por el organismo recaudador se anotó como monotributista categoría F, con ingresos anuales hasta 96.000 pesos.

“Las modalidades delictivas con las que operaban los imputados consistía en adquirir bienes (muebles e inmuebles) registrables y derechos económicos sobre jugadores de fútbol a nombre de terceras personas, constitución de plazos fijos, compra de moneda extranjera y acreditaciones de cheques de terceros con retiros en efectivo. De esta forma ponían en circulación en el mercado los réditos obtenidos de los delitos precedentes”, señala un informe de la Unidad de Información Financiera, que es parte querellante en la causa, que se adjuntó al expediente.

FUENTE: airedesantafe.com.ar por German de los Santos

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