En el Cullen 134 trabajadores se licenciaron por estar contagiados o ser contacto estrecho de Covid

La planta total del hospital cuenta con 1.800 empleados, en la actualidad pueden trabajar 1.600. Sumado a los afectados por el coronavirus hay personal de riesgo y otros licenciados por patologías de larga duración.

 

La propagación del Covid-19 en Santa Fe pone a prueba a los efectores de salud de la ciudad de forma constante. Estar preparados y listos para atender a pacientes críticos es el desafío diario que tienen los hospitales públicos.

Los trabajadores de la salud, “soldados” del frente de batalla en la pandemia, no son ajenos a los contagios y en el hospital Cullen varios están afectados por la enfermedad.

“Tenemos 134 agentes aislados, sin contar los casi 80 o 90 que tenemos aislados por riesgo Covid y eso repercute”, informó Juan Pablo Poletti, director del Cullen, en una conferencia de prensa que brindó durante la mañana de este miércoles.

“Con el personal ya no hacemos distinción en Covid y no Covid, porque todo el personal de salud está haciendo un esfuerzo muy importante para poder contener la ausencia de algunos compañeros que están aislados por contacto estrecho, se enfermaron de Covid o por otras patologías”, mencionó y agregó: “Si está trabajando menos personal es por el ausentismo normal que tiene el hospital. Si a eso le sumamos el ausentismo por Covid, sinceramente se está haciendo un trabajo a destajo del personal”.

Esta cifra de 134 trabajadores que están sin concurrir a trabajar, como consecuencia del virus, sumado a otras licencias, hacen que la planta del hospital esté reducida. “El hospital Cullen, en general tiene 1.800 empleados, pero ahora están trabajando 1.200 empleados, es decir un 10% están ausentes por licencia Covid y a eso se le suman licencias por enfermedades de larga duración”.

 

Se sumaron cinco camas críticas

En el inicio de la pandemia, el hospital Cullen contaba con 30 camas críticas, pero tras diferentes etapas, que permitieron refuncionalizar espacios, alcanzó 47, de las cuales 39 cuentan con respirador.

“Sabíamos que aumentar las camas críticas era necesario en esta curva de contagios que se viene y la necesidad de contar con camas respiradas”, señaló Poletti. Además, mencionó que gracias a esta incorporación de camas críticas, “evitamos, por ahora, utilizar la Neonatología”.

El espacio donde se ubican estas camas va a ser una sala de internación común de cardiología, una vez que pase la pandemia. Al respecto Poletti destacó que “es anexo de la que inauguramos hace un mes. En el lugar se dispusieron paneles de oxígeno para poder conectar respiradores. Se trabajó todo el fin de semana, el lunes se terminaron los detalles y desde el martes tenemos pacientes internados en esa área”.

 

Capacidad ampliada, pero al borde

“El hospital está trabajando arduamente con lo que son patologías no Covid, con casi un 100% de ocupación tanto en sala general de hombres, donde tenemos más dificultad, y tenemos una ocupación del 90% de terapia intensiva de la zona no Covid. Estas cinco camas nos dan un respiro y elasticidad para poder trabajar”, indicó el director del nosocomio.

Entre las decisiones internas del hospital, Poletti informó que se determinó “separar la unidad coronaria que queda con 12 camas propias para las patologías cardíacas y 35 camas de terapia intensiva quedan disponibles para que administre el Jefe de Terapia, según necesite camas Covid o no Covid”.

 

 

Noticia de ellitoral.com

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