El comercio santafesino prepara acciones para afrontar los últimos meses del año

 

 

Entre fines de abril y principios de mayo, el comercio en la ciudad comenzó a reactivarse, tras el parate obligatorio dispuesto a nivel nacional desde el 20 de marzo. Primero con ventas on line y el “take away” por la puerta del negocio entre las 14 y las 17. Luego con una apertura en una franja horaria, cuya “idea principal”, era no cruzarse con la gente que iba a los bancos. Por eso los comerciantes abrían sus puertas de 13 a 18. Algo que duró muy poco, porque no tenía mucha lógica, y quedó lo que rige actualmente: de lunes a viernes, de 10 a 18; y sábados de 8 a 18.

 

Situación actual

 

Más allá de un lógico repunte, referentes del sector coinciden en que la situación es “complicada”. “Hace dos semanas que el comercio viene en caída. Después del Día del Niño, se notó una baja bastante importante en las ventas. Es algo que charlamos y coincidimos con todos los comerciantes, y por eso muchos empiezan a dejar deslizar el tema de extender el horario, pero creo que no pasa por esto. La baja de las ventas, lógicamente, es coincidente con la aparición de muchos casos en la ciudad. La gente se empezó a cuidar más y ya no sale mucho”, comentó a El Litoral Georgina Giay, Vice Presidenta de la Asociación de Comerciantes de Aristóbulo del Valle.

 

Algo coincidente a lo expresado por Maricel Danielli, Gerente de la Asociación Amigos de Calle San Martín, quien agregó que, “en la peatonal, tenemos que pagar alquileres e impuestos que no son lo mismo que en cualquier otro lado de la ciudad. Está todo bastante complicado”.

 

“Lo que queremos, con el resto de los comerciantes, es reforzar el tema de los horarios para que por favor se respeten, hasta tanto la Municipalidad nos permita un poco más de apertura. Más que nada, porque si no lo respetamos nosotros, y esto se vuelve para atrás, es algo que nos perjudica a todos. Entre todas las asociaciones vamos a reforzar los cuidados y horarios”, aseguraron.

 

“No hablamos de volver atrás en las fases, no queremos asustar a la gente, transmitirles miedo. Porque si hacemos esto, es una cadena que deriva en que la gente no salga. Sí debe hacerlo con precaución, cuidándose”, dijo Danielli. En consonancia con ella, Giay comentó: “Debemos insistir con los cuidados, porque si Provincia lo exige (la vuelta atrás en las fases), no vamos a tener muchas opciones”.

 

Los comercios cumplen muy bien con los protocolos existentes y la gente, en términos generales, respeta bastante lo de los cuidados.

 

Calle San Martín y Avenida Aristóbulo del Valle. La tradicional peatonal y el característico centro comercial a cielo abierto. Ambos lugares, referentes del sector en la ciudad. Foto: Guillermo Di Salvatore

 

 

Lo que viene

 

 

 

Los comerciantes no ven un buen panorama para el último semestre del año. No obstante, no bajan los brazos, y harán todo lo que esté a su alcance.

 

En Aristóbulo, ya están pensado en diferentes promociones para tratar de movilizar la avenida. Aspiramos a no seguir cayendo. En tanto que en la peatonal ya tienen planes para septiembre, el mes de la primaveras: se van a intervenir las vidrieras, habrá descuentos. Ambas movidas, en conjunto con la Municipalidad con el objetivo principal de motivar las ventas.

 

El argentino está acostumbrado a convivir con crisis, fundamentalmente, económicas, “pero lo que mata ahora es la incertidumbre que tenemos de no saber hasta cuándo vamos a estar así. Hay que prepararse”, manifestó Danielli.

 

Sobre el final, ambas protagonistas, volvieron a tener frases determinantes. “El sector comercial viene en caída desde hace unos 24 meses. Con sus picos en determinadas fechas. Si retrocedemos de fase, ¿qué hacemos? Eso mata la economía. Debemos cuidarnos más”.

 

AHORA 36
Georgina Giay se refirió a esta posibilidad que trascendió hace unos días. “Todavía no conversamos nada, porque aún no hay nada oficial. Es una idea. Nunca se implementó, pero estaría muy bueno. Hasta el momento ya trabajamos con Ahora 12 y Ahora 18. Un Ahora 36, es algo que incentiva el consumo, sobre todo en las productos caros. A lo único que le tendría algo de miedo sería al costo de las cosas. Porque en un país, donde no tenemos una estabilidad económica, no sé cómo absorberían las tarjetas de crédito las 36 cuotas. Pero pienso que vendría bien. Todo lo que sea en cuotas, incentiva el consumo”.

Noticia de: El Litoral

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