Cierra el histórico local de pool de Suipacha y Rivadavia

Raider’s Pool llevaba 40 años en la esquina de Suipacha y Rivadavia pero por la pandemia su dueño optó por el cierre total y desmantelamiento del negocio. “Nos encontramos con lo mismo que mucha gente. Que los negocios cerrados dejan de ser redituables y no solo eso sino que trae problemas económicos y financieros. En un rubro como el nuestro, que es con aglomeramiento de gente, creemos que va a ir para largo y no estamos dispuestos a sacrificar nuestro patrimonio”, explicó Cacho Medone a UNO Santa Fe.

“Entendemos que puede pasar de uno a seis meses hasta que nos habiliten, no lo sabemos. Y si nos habilitan con la mitad de la gente tampoco nos van a cerrar los números. Con todo el dolor de mi alma, porque se me piantan varios lagrimones decidimos cerrarlo. Tal vez no sea un cierre definitivo, quizá más adelante podamos volver a abrir pero no ya en esta esquina”, agregó.

En relación a la historia del local, Medone dijo que el primer Raider’s Pool se inauguró en Juan de Garay y San Martín hace cuatro décadas y que “fue el primer pool que hubo en Santa Fe”. “Por eso es mi angustia de tener que cerrarlo, pero no nos queda otra porque el mundo va a cambiar. Mirá como estamos, con barbijo sin poder darnos abrazos o besos. Ojalá que se pueda volver aunque sea a una pseudonormalidad y podamos abrir este pool que ya es una tradición santafesina”, admite Medone mientras automovilistas le tocan bocina entre gritos de “no cierres Cacho”, en medio de la entrevista.

Cierra un emblemático pool de la ciudad

Posted by Uno Santa Fe on Wednesday, May 13, 2020

Medone comenta que el negocio es familiar y que tiene tres empleados que va a reubicar en otros negocios que tiene. “Es un grupo de trabajo más que nada familiar. Tenemos un empleado que abría y las chicas iban rotando como mozas. No trae aparejado un problema ocupacional porque seguirán conmigo, en algún lado las voy a hacer trabajar ya sea en una playa de estacionamiento que tengo. Con eso no va a haber problema”, comenta.

“El problema es que no se puede mantener. Si el local fuera mío me lo hubiera aguantado un poco más, por eso la posibilidad es la de abrir en un local que sea mío. Pero acá tengo que mantener el gasto de alquiler, los impuestos, es cuesta arriba y por eso tuve que tomar la decisión heroica y no fácil para mí porque estuve varias noches sin dormir. Se acumulan las deudas. Tengo 16 mesas de pool que las voy a amontonar en un depósito que tengo, hasta que vea cómo puedo solucionarlo. No puedo privar al propietario a generar ingresos porque es una zona importante, por eso nos vamos”, concluyó Medone.

 

fuente: Uno Santa Fe

Relacionadas