Se juntaron 6.000 kilos de materiales para reciclado en Navidad

Como resultado del operativo especial de limpieza que realizó la Municipalidad tras los festejos de la Navidad en las costaneras Este y Oeste, bulevar y Recoleta, se juntaron cientos de bolsas con materiales reciclables. En total, fueron más de 6.000 kilos de botellas de plástico y de vidrio, latas y envases de aluminio, cartones y papeles, todos elementos con un alto valor de reutilización que fueron destinados a la asociación Dignidad y Vida Sana.

Allí, los recicladores separan según el tipo de material, ya sea cartón, vidrio, plástico, aluminio, para luego proceder a su compactación, almacenamiento y posterior venta. En total son 80 familias que dependen de la planta de clasificación y reciclado ubicada en el Complejo Ambiental de la Ciudad.

El trabajo diario comprende desde la llegada del material, la carga, la separación, el enfardado, el almacenamiento, según el tipo de material. Se trata de dos grupos, compuestos por hombres, mujeres y jóvenes que operan la planta de lunes a viernes, de 7 a 13 y de 13 a 18. “La mayor parte de lo que reciclamos es cartón, plástico, metal como las latitas de cerveza, aerosoles, latas de conserva; diario, papel blanco, hierro”, detalló Maricel Ortega, una de las referentes de la asociación Dignidad y Vida Sana.

Reutilización

La separación de residuos que se realiza diariamente en la ciudad es una de las principales estrategias que impulsa la Municipalidad en término de política ambiental. Anualmente, se separan más de 700 toneladas de materiales reutilizables y reciclables por año. Esta acción permite por un lado ocupar menos espacio en el relleno sanitario y con ello prolongar su vida útil, pero al mismo tiempo generar valor agregado a partir de la clasificación y recuperación de materiales presentes en la basura generada por los vecinos.

Con lo producido en la planta, las familias obtienen una fuente genuina de ingresos para su sustento diario. “Se vende todo y se divide entre todas las familias que trabajamos. No tenemos comprador fijo. Vendemos al que mejor nos paga. Son gente de San Carlos, Paraná”, contó Maricel.

Además del material que ellos separan, cuentan con la colaboración de algunas empresas que llevan sus residuos ya separados a la planta, lo cual les permitió sumar más material a la comercialización.

Separación

Uno de los principales inconvenientes que encuentran los trabajadores a la hora de la clasificación es la mala separación, hecho que en muchos casos está vinculado al desconocimiento sobre la manera correcta de realizar esta práctica. Al momento de separar los residuos húmedos de los secos es importante tener en cuenta, por ejemplo, que las latas de conserva no contengan elementos como yerba, pañales u otros residuos que dificultan esta tarea y que, además, incluso humedecen el cartón que puede ir en la misma bolsa.

“No hace falta que laven la lata, pero el problema es que viene con yerba, caca de perro, pañales. No importa si está limpia o sucia adentro, el tema es que el material no esté contaminado con otra cosa. Eso nos atrasa y perdemos mucho más tiempo en tirar lo que no sirve que en recuperar lo que realmente nos sirve”, explicó Maricel.

En ese sentido, es importante tener en cuenta estos detalles a la hora de la separación, poniendo en una bolsa el cartón, el plástico, el papel, las latitas de desodorante, de aluminio, de conserva, pero sin elementos húmedos dentro de ellos. Se trata del primer paso del trabajo de separación, tarea fundamental que está en manos de los propios vecinos.

Realizarla de manera correcta resultará entonces no solo un aporte en el cuidado del medio ambiente, sino también para mejorar las condiciones de vida de las familias que viven del reciclado de la basura. “Nuestro sueldo depende de lo que separamos, clasificamos y vendemos”, cerró Maricel.

Fuente: Sin Mordaza

 

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