A pesar del poco diálogo, Perotti cerró el año con la ley tributaria aprobada

Las leyes que envió el gobernador Omar Perotti a la Legislatura tuvieron suerte dispar en la Cámara de Diputados. Con mayoría del Frente Progresista se decidió, en primer lugar, rechazar la ley de emergencias y ni siquiera darle tratamiento en las comisiones. Luego, se aprobó la ley tributaria que había sido consensuada el jueves pasado junto a los senadores.

Sobre las emergencias el Frente Progresista dijo a través del presidente del interbloque, Pablo Farías, que la mayoría de las cuestiones planteadas en la emergencia “se pueden hacer por decreto” o “son facultades que tienen los ministros” y cuestionó el requerimiento de que todas las compras y contrataciones se realicen en forma directa porque de esa forma “se elimina todo criterio de transparencia”.

Por otra parte, consideró que se están pidiendo aumentar algunas herramientas que ya se encuentran en el presupuesto 2020 que aún no se empezó a ejecutar y que hay evaluaciones que el actual gobierno provincial aún está haciendo, como en el caso de Seguridad, y que sin tener eso en claro igual se solicita la emergencia.

Mientras que el peronismo intentó mostrar la necesidad social –sobre todo para los casos de las emergencias alimentarias, económica y de seguridad– para aprobar esta norma y negó que la misma sea una crítica a la gestión de Miguel Lifschitz.

 

Leandro Busatto (PJ) mostró los indicadores nacionales que muestran la crisis económica y social que vive el país y aseguró que esos eran los verdaderos motivos de la emergencia que se pedía en Santa Fe, que no escapa a esa realidad.

Además, desde el PJ se cuestionó la negativa de la banca mayoritaria porque se basaba en cuestiones técnicas y semánticas y pedían “que la política deje de estar ajena a lo que le pasa a la gente”.

En ese sentido, la diputada justicialista Lucila De Ponti remarcó que en la provincia hay un millón de personas en la pobreza y entre un 5 y un 6 por ciento en la indigencia y que esos números solo pudieron bajar cuando a nivel nacional el kirchnerismo implementó la Asignación Universal por Hijo.

“No estamos discutiendo técnica legislativa, si no la capacidad de transformar la realidad que tiene la política”, dijo la legisladora que consideró que el paquete de leyes que incluía el consenso fiscal –aprobado la semana pasada– y estas dos leyes “queda rengo” sin la aprobación de las emergencias.

En tanto, Fabián Palo Oliver (UCR- FPCyS) salió con los tapones de punta. “No aceptamos y rechazamos la imputación velada que se está haciendo desde el inicio de la sesión sobre que no tenemos sensibilidad social o que nosotros somos responsables de que el gobierno no tenga las herramientas para gobernar”, dijo y agregó que el decreto Nº2875 –que adhiere a la emergencia alimentaria nacional– firmado en octubre pasado por el entonces gobernador Miguel Lifschitz le da todas las herramientas necesarias al Ejecutivo para hacer frente a las acciones urgentes que se requieran en esa materia.

Luego, el exintendente de Santo Tomé, les dijo a sus pares del justicialismo que “no se encontraron con una provincia arrasada” y que si en un futuro necesitan herramientas como un endeudamiento van a estar dispuestos a debatirlo. “Pongansé a gobernar. Estamos a punto de votarles un aumento de impuestos”, les espetó.

Ante las posiciones irreconciliables apareció el diputado de Creo, integrante del Frente Progresista, Ariel Bermúdez, para pedir que el proyecto sea girado a las comisiones y que no se vote sobre tablas. De esa manera se podría seguir discutiendo durante las sesiones extraordinarias y ser modificado todo lo necesario para llegar a un consenso y aprobarlo. Pero la propuesta que trajo el hombre que responde al intendente de Rosario, Pablo Javkin, no prosperó.

La votación terminó con 30 votos negativos (Frente Progresista, Cambiemos y Somos Vida), 11 positivos (justicialismo, Unite y Frente Social y Popular) y tres abstenciones de Ariel Bermúdez y de los integrantes del bloque Igualdad, Rubén Giustiniani y Agustina Donnet.

Aumentan los impuestos

La ley tributaria salió luego de un largo debate donde desde las bancadas del Frente Progresista y el PJ se habló más de lo que se logró acordar en tan poco tiempo, ya que la norma llegó el 23 de diciembre a última hora a la Legislatura– que de los efectos que genera en cada impuesto las modificaciones aprobadas.

Ricardo Olivera (PJ) aseguró que es un buen proyecto porque se les aumenta los impuestos a los sectores que benefició el otro gobierno, en referencia al de Mauricio Macri. Dijo que las subas en el Inmobiliario Rural y en el Urbano están por debajo de la inflación y aseguró que cuando el peronismo no acompañaba las reformas tributarias del Frente era porque eran regresivas y recordó la excepción de 2012 cuando gobernaba Antonio Bonfatti.

Desde el justicialismo también destacaron que se grabará con Ingresos Brutos al sector financiero, con un 7% a la banca en general y con un 5,5% a las cooperativas y al Banco Municipal de Rosario.

Sin embargo, el diputado de Unite, Nicolás Mayoraz, dijo que la capacidad contributiva no se mide con Ingresos Brutos y que ese gravamen es uno de los que más rápido se traslada a los ciudadanos. “¿Ustedes creen que la banca se va a hacer cargo de pagar Ingresos Brutos sin trasladarlo?”, se preguntó y dijo que en cuanto a las cerealeras ese mismo impuesto afectará a todo lo relativo al mercado interno y no a lo que se exporta.

Carlos Del Frade se mostró desilusionado ya que cuando se conoció el proyecto el vocero del gobierno provincial, Leonardo Riccardino, había anunciado que entre los que iban a pagar Ingresos Brutos estaban las cerealeras. Pero que de un cálculo propio de lo que le quedaría a la provincia si se grava al 4,5% a las 18 empresas que más facturan y están radicadas en Santa Fe, que ascendía a 26.000 millones de pesos, se enteró al preguntarle al ministro de Economía Walter Agosto, que lo que esperaban recaudar eran 700 millones de pesos.

Sobre el final del debate legislativo el Frente Progresista volvió a levantar el tono de la discusión. En el recinto se dio cuenta de que en una radio santafesina el vocero provincial había salido a decir que si no había ley de emergencias no se sabía si se iban a poder pagar los salarios. “Dejen de hacer terrorismo y pongansé a gobernar”, les dijo el exministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, que decidió no intervenir en el primer debate que incluía la emergencia en seguridad.

Mientras que Joaquín Blanco, jefe de la bancada socialista, les pidió “no jugar con lo peor de la política” y que desde el Ejecutivo se valore la aprobación de la ley tributaria. Pero, además, les pidió conocer un plan de gestión del gobierno provincial porque todavía no se sabe qué va a hacer; tener creatividad para articular políticas con planes nacionales que le permitan gestionar en épocas de vacas flacas; y tener coraje para reclamarle al gobierno nacional lo que es de Santa Fe.

En este último punto, Blanco enumeró la necesidad de poner en agenda que vuelva el Fondo Solidario Sojero, que se coparticipaba a municipios y comunas; el total de los fondos que Ansés debe enviar a la provincia para compensar el déficit de la Caja de Jubilaciones y, por último, no resignar la deuda histórica de coparticipación que ya cuenta con un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Al final de su alocución, el diputado socialista se quejó de los ataques que sufrió el exgobernador Lifschitz y todos sus ministros y dijo que para votar una ley esa norma tiene que tener dos componentes: ser razonable y construirla con acuerdos políticos. “En este caso se cumple solo con uno de esos dos principios, el de ser razonable, y eso es a partir de las modificaciones que se le hicieron en el Senado y fueron consensuadas con Diputados, porque el segundo no se cumple”, concluyó.

Las últimas sesiones dejaron a la luz la falta de diálogo entre el Ejecutivo y el Frente Progresista, que tiene la mayoría en Diputados. Pero esto no comenzó el 11 de diciembre, cuando asumió Perotti y la nueva conformación de la Cámara baja. Esta situación viene desde el inicio de la transición, que en pocas semanas voló por los aires.

Por esa situación se acusan unos y otros, pero no la resuelven. Perotti se llevó la ley tributaria y el Frente Progresista la demostración de que el Ejecutivo deberá negociar diferente si quiere que sus leyes prosperen. Se viene el receso de verano y tal vez es hora de enfriar la cabeza para que no terminen siendo las santafesinas y los santafesinos los que terminan perdiendo en esta pelea política.

Fuente: Uno santa fe

 

 

 

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