Puente “antipeatonal” de Alem y Tucumán: el 70% cruza por debajo

Si bien el puente peatonal ubicado en Avenida Alem y Tucumán se inauguró en 2009 a fin de “facilitar” el cruce de los peatones hacia la zona del puerto. Diez años más tarde, no pareciera cumplir esa función.

Según una investigación realizada a 121 personas por el proyecto Ciclo Ciudad, solo el 31% de las personas utiliza esta vía , el resto prefiere cruzar por la avenida. “Es una infraestructura pensada más para dejar correr el auto en velocidad que para facilitar el paso de las personas”, opinó en Al Derecho y Al Revés Joaquín Azcurrain, integrante de Ciclo Ciudad.

Además, el pasado 3 de diciembre en Día Internacional de las Personas con Discapacidad realizaron una intervención para probar la “accesibilidad” de dicha vía y ver si las personas con alguna dificultad física o movilidad reducida, por ejemplo, padres con cochecito, una persona mayor o una mujer embarazada podían cruzar sin inconvenientes. A lo que descubrieron que “las dificultades son enormes”.

 

Si bien el puente cuenta con una escalera mecánica y un ascensor, los mismos no funcionan desde el 2012, y en todo caso, solo están de un solo lado. Por lo que su reparación, no sería la solución al problema para cruzar, sino planificar “un nuevo modelo de urbanización”.

Para Azcurrain los puentes peatonales no están pensados para las personas, sino para los automovilistas. De hecho, comenta que en varios países los puentes peatonales se están “desmontando”. Se dejan de lado y se piensa en la movilidad para la gente. Es lo que se llama “democracia urbana” marcada por la línea de deseo que marcan los usuarios.

Además, en cuanto a costo, el puente peatonal es una infraestructura “costosísima”, al día de hoy está entre los 15 y los 20 millones de pesos.

Mientras que un cruce peatonal “adecuado”, con todos los elementos delimitados para el cruce seguro, cuesta entre 800 mil y 1 millón de pesos.

Pero, el problema va más allá, para Azcurrain esta infraestructura se trata de un símbolo de las “barreras urbanas que tiene la ciudad de Santa Fe y que hacen muy compleja la vida de un importante porcentaje de ciudadanos”, señaló.

Por tanto, el proyecto y el estudio realizado apuntan a soluciones integrales para mejorar la movilidad y la accesibilidad de las personas.

Para lo cual sostuvo que se deben pensar en políticas públicas atravesadas por la mirada de las personas que deben moverse a diario por la ciudad y encuentran un sinfín de inconvenientes.

Fuente: lt10

 

 

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