¿Cuál es el estado de salud del niño impactado por una bala perdida?

Jonhatan el nene de cuatro años que recibió que fue alcanzado por una bala perdida en su cabeza tras los festejos del clásico tuvo una leve mejoría.

Desde el domingo el menor se encuentra en ciudados intensivos por un disparo en la zona parietal de la cabeza. Según explicaron desde la dirección del hospital de niños, el niño tuvo una mejoría y ya no necesita asistencia mecánica respiratoria. Además pudo abrir sus ojos y si bien la evolución es constante resta esperar algunas horas más para tener un panorama más certero.

Un ingreso de gravedad

Jonhatan ingreso en estado muy grave con una herida de bala en la zona parietal y tuvo que ser intervenido de urgencia en una neurocirugía en la madrugada del lunes.

Según se pudo saber, el proyectil ingresó dentro de la cabeza del menor pero no hay orificio de salida.  Quedó alojado en la parte ósea del cráneo y no se pudo extraerlo. Además, la herida provocó un gran edema en la cabeza lo que complicó el cuadro y Jonathan se encuentra en coma en cuidados intensivos.

Con respecto a la recuperación, Carillo destacó que puede llevar varios días y se tratará de una evolución que puede ser muy lenta y posteriormente se analizarán las secuelas y se verá cómo responde a diferentes estímulos.

El hecho

Ocurrió en barrio San Agustín II. El domingo se vivió una verdadera locura, al término del clásico santafesino. Los “festejos” en la zona tras el triunfo de Unión incluyeron no sólo bombas de estruendo y cohetes, sino también una deplorable práctica que ya se está haciendo costumbre luego de los partidos de fútbol: la alegría se expresa con disparos al aire.

Una de esas balas perdidas terminó impactando en la cabeza de un nene de cuatro años que jugaba en el patio de su casa.

La tía de Jonatan, el nene baleado, contó lo sucedido a través del móvil de LT10. “Estábamos tomando mate con mi mamá y una amiga, y escuchamos detonaciones de bombas y disparos. Mi sobrino empezó a gritar desesperadamente y cuando corrimos a verlo estaba todo ensangrentado”, contó conmocionada la joven. En ese momento, su familia se dio cuenta de que el nene había sido herido por una bala perdida.

“Esto es frecuente y más los fines de semana, se escuchan las balaceras. No podemos estar ni encerrados, porque las balas pasan igual”, dijo Janet.

Rápidamente, Jonatan fue llevado por su familia al hospital, ya que su tía denunció a través del móvil una de las problemáticas que tienen todos los habitantes de San Agustín II: las ambulancias no llegan a tiempo y a veces no quieren ingresar al barrio a cubrir las urgencias.

Fuente: LT10

 

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