Venden la fiambrería donde mataron a Julio Cabal

En la página de Facebook Clasificados Santa Fe, el padre de Julio Cabal publicó la venta de la llave del comercio que era atendido por su hijo el mediodía en que fue asesinado.

El anuncio indica: “Vendo fiambreria y quesería por no poder atender, buenas ventas, comprobable”, junto a varias imágenes del local.

Julio Cabal (h) tenía 29 años, y falleció luego de recibir un disparo en el corazón en un robo a mano armada. El hecho ocurrió en pleno mediodía del martes 17 de septiembre. Fue su propio padre quien lo trasladó gravemente herido al hospital Cullen luego que una empleada le avisara lo sucedido.

El joven murió unas horas después en el hospital, cuando tras ser estabilizado ingresó a quirófano, pero el daño causado por el disparo había afectado su corazón de manera crítica.

La muerte de Julio Cabal movilizó a la ciudadanía santafesina a realizar una multitudinaria marcha reclamando a las autoridades políticas y policiales mayor seguridad.

La marcha se realizó al otro día del crimen. Vecinos, comerciantes y ciudadanos acompañaron a los padres y familiares desde el local hasta Casa de Gobierno.

Dos días después de la muerte de Cabal, dos motochorros mataron a otro joven, Maximiliano Olmos, para robarle la moto cuando iba a buscar a su esposa al trabajo por barrio Fomento 9 de Julio.

Este hecho no sólo generó más preocupación por la inseguridad sino que además unió a las madres de ambos jóvenes , quienes juntas encabezaron una nueva marcha acompañadas por familiares de otras víctimas de inseguridad.

En esa marcha, Inés Massino, mamá de Julio había adelatado la dificultad que sentía cuando tenía que entrar al local familiar en el que su hijo hbaía sido atacado. De todos modos, en ese momento aclaró que a pocas horas de despedir a su hijo tuvo el coraje de abrir las puertas del comercio para que la policía pudiera profundizar la investigación.

En tanto, la venta de la fiambrería fue confirmada por eInés al móvil de LT10 que se acercó al lugar y conversó unos minutos con ella, quien le confió que era su hijo el que le ponía su impronta al lugar que para ellos ahora tiene una “carga emocional muy fuerte”.

De todos modos, confía que la venta de la llave pueda concretarse para que el trabajo de su hijo y las condiciones en que mantenía el local no se pierdan; remarcando que el negocio tiene excelentes clientes y que por cuestiones de logística, más allá de la situación personal, decidieron venderlo.

Fuente: LT10

 

 

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