Coronda y la frutilla: proyectan pérdidas entre el 30 y 40% de la producción

La bajante histórica del río sigue provocando estragos en otras actividades. En el caso de la producción de frutilla impacta no solo en la que llega al mercado sino a otras industrias relacionadas y la solución es muy cara.

La bajante histórica del río continúa sumando afectados. Esta vez, es una de las industrias más importantes de la región y que significa entre un 45 y 50% del mercado nacional: la producción de frutilla en Coronda.

María Belén Sierra, subsecretaria de Producción de la Municipalidad de Coronda explicó cómo impacta esta situación sin precedentes en la producción de frutilla, ya que al alimentar la zona de riego del Río Coronda, “toda la producción está siendo castigada por la alta conductividad de sal que tiene el río y genera una disminución drástica de la planta, no en la calidad”.

No sólo se ve reflejado en la disminución de lo que llega al mercado y se consume en fresco, sino que también pone en alerta a la cantidad de fruta que ingresa a la industria de otros productos como el helado o el yogurt, ya que en Coronda hay 10 industrias que se dedican a la producción del procesamiento de frutilla.

“Es una situación totalmente inédita, los antiguos productores nunca vieron una bajante de esta característica, vas caminando por los surcos de frutilla y se ve la sal en la tierra” describió Sierra sobre el paisaje de los campos.

“Esto hay forma de revertirlo, pero es altamente costoso, y casi imposible” detalló la funcionaria. Se trata de darle el mismo proceso que se le de al agua potable que consumimos con bombas de ósmosis inversa, que principalmente lo que hacen es revertir la carga de sal.

“La frutilla tolera hasta una conductividad de sal del 0,65 y hoy tenemos de 4. Es una locura. Entonces esas plantas necesitan mucha inversión económica, mucha logística. Esto no lo vamos a resolver rápido, no sabemos las consecuencias que va a tener esta bajante” agregó.

Por este motivo consideran fundamental el ingreso de las plantas de ósmosis a la ciudad, y piden al gobierno ayude a los productores con medidas como tasas accesibles para poder adquirirlas.

En Coronda, de 90 productores, sólo siete tienen sus propias bombas de ósmosis inversa, lo que no alcanza ni a un 10% del total.

Además, entienden que es necesario “hacer un cambio con el sistema de riego y combinar el agua de río con las bombas de extracción de napas y las de ósmosis inversa, e ir creando reservorios sin afectar a la naturaleza”, ya que es mucha la cantidad de agua que se utiliza en la industria, e incluso en días de calor, hay plantas que necesitan ser regadas dos veces en la misma jornada.

“Es una situación compleja que nos preocupa y estamos hablando de septiembre donde la cosecha ya tiene que ir a una escalada mayor, y estamos hablando en una pérdida entre el 30 y 40% de la producción” afirmó Sierra.

Además, el impacto es de un efecto dominó, ya que “a menor producción, menor mano de obra y menor consumo y cantidad de fruta que entra la industria, porque las industrias necesitan stockearse”.

Fuente: LT10

 

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