Robaron y golpearon salvajemente a un carnicero

Tres delincuentes ingresaron al local cerca del mediodía y tras hacerse pasar por clientes, golpearon brutalmente al carnicero y se llevaron dinero en efectivo.

La inseguridad en Santa Fe no da tregua y no conoce de barrios, ni de horarios ni de metodologías delictivas. Este martes en horas del mediodía, tres delincuentes ingresaron a una carnicería de barrio Candioti Norte, ubicada en la zona de Juan del Campillo y Las Heras. Tras hacerse pasar por clientes, tomaron a golpes de puños y patadas al carnicero y se dieron a la fuga con dinero en efectivo.

Luego del robo, los tres ladrones, intentaron llevarse el auto del carnicero que golpearon salvajemente minutos antes, pero la tecnología de encendido del vehículo no les permitió darle arranque.

Juan Carlos tiene 71 años y hace más de 20 que atiende su carnicería en barrio Candioti Norte. A raíz de los episodios de inseguridad reinantes, atiende con la puerta de su local cerrada. Pero este martes, un descuido en horas del mediodía, le permitió a tres delincuentes aprovecharse del carnicero, golpearlo salvajemente y robarle dinero en efectivo.

“Ingresaron primero dos hombres grandotes con indumentaria de albañilería. Los atendí desde la puerta y me pidieron carne para un asado. Como no sospeché nada, los dejé pasar y no me percaté de trabar la puerta. En ese momento ingresó un tercer hombre, muy violento, y sin mediar palabras me pegó una trompada en la cara”, comenzó recordando el carnicero.

“Dame plata viejo, dale dame plata y no nos mires”, recordó Juan Carlos lo que le gritaban los delincuentes. “Me pegaron piñas y patadas; un sopapo tras otro sin parar. Pedían dinero en todo momento y se llevaron la recaudación del día”, continuó relatando el carnicero.

En el frente de la carnicería de barrio Candioti Norte, Juan Carlos tenía estacionado su auto. Según relató la víctima del brutal atraco, los delincuentes ya sabían de la propiedad del vehículo y se lo quisieron llevar. “Manotearon la llave del auto y se subieron con la plata y mercadería, pero evidentemente no le supieron dar arranque por la tecnología de encendido que tiene”, contó el comerciante de Candioti Norte.

“Siento mucha impotencia y bronca porque la situación en el barrio está muy complicada. Uno trabaja todo el día, en mi caso desde los 14 años, y te provoca una angustia muy grande la inseguridad que existe; siempre los platos rotos los pagan los laburantes”, finalizó el titular de la carnicería.

Fuente: Diario UNO

Relacionadas