Harán testeos en la ciudad para evaluar los anticuerpos

Tres mil santafesinos participarán del estudio de anticuerpos; los hogares de la ciudad serán elegidos al azar y los testeos se harán en las casas.

La ciudad de Santa Fe será objeto de estudio del Conicet para determinar el nivel de protección de la población contra el Covid. Mediante testeos de sangre y encuestas anónimas sobre el hogar, los investigadores podrán precisar cómo enfrentaremos los santafesinos una posible tercera ola de casos frente a la llegada de la variante Delta.

En diálogo con el programa La Mañana de UNO (de 7 a 9 por FM 106.3 La Radio de UNO). Pablo Beldoménico, director del Laboratorio de Ecología de las Enfermedades de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNL explicó: “La unidad de estudio van a ser los hogares, nos interesa saber qué pasa dentro de las viviendas. En principio se van a sortear 1.000 viviendas de distintos barrios de la ciudad de Santa Fe y la idea es obtener muestras de todos los integrantes de esas casas, aproximadamente unas 3.000 muestras”.

Lo que se busca con este estudio es conocer el nivel de protección que tiene la ciudadanía para saber en qué punto estamos y hacer proyecciones. Pablo Beldoménico, investigador principal del Conicet, advirtió que estudios internacionales identificaron que el umbral para que bajen los casos en el marco de la circulación de la nueva variante es de un 82% de población protegida. “Una vez que uno tiene una muestra aleatoria puede entonces estimar con cierta confianza qué grado de protección hay en Santa Fe y saber cuán lejos estamos de que pase la ola”.

El experimento
Para llevar a cabo esta investigación se utilizará un sistema desarrollado por el instituto Leloir del Conicet denomina Covidar IgG. “Con esa técnica se puede realizar la prueba tan solo con una gotita sacada de un pinchazo del dedo; es mucho más sencillo para realizar en los hogares. Y con esta prueba se puede también hacer una cuantificación, porque para estimar niveles de anticuerpos es bastante sensible, así que si hay niveles bajos deberían ser detectables”, contó.

“La idea es hacerlo en personas vacunadas y no vacunadas dentro de un hogar. Va a haber gente que todavía no se vacunó por la edad o por decisión, así que la idea no es solamente ver anticuerpos sino tratar de cruzar esa información”.

El estudio constará de dos partes, una de laboratorio, y otra de encuesta. “Una parte tiene que ver con esa estimación de cuánta protección por medio de anticuerpos tienen los santafesinos, y otra parte es buscar factores de riesgo de todo tipo, y qué nivel de asociación tienen esos factores con que la prueba te dé que tenés anticuerpos o no, o bien con la historia que tuvo cada uno durante la pandemia: si se contagió, cuánto se enfermó”, dijo Beldoménico.

Según el científico, los anticuerpos son fáciles de medir y es por eso que siempre se los utiliza como indicador de las defensas específicas contra una enfermedad, pero aclaró que “hay otras ramas del sistema inmune que actúan y hay veces que a uno no le detectan anticuerpos, pero tiene una inmunidad celular activa que puede protegerlo”.

Por otro lado, la encuesta buscará conocer la historia, por así decirlo, de cada persona con el coronavirus, para identificar factores de riesgo importantes que puedan servir en la toma de decisiones. “Si bien la información es confidencial y no se le van a pedir los nombres (con un seudónimo ya basta) nosotros sabemos que Pepito tuvo tal nivel de anticuerpo y es el que se vacunó con tal vacuna y después con tal otra, entonces esa información va a estar disponible como para poder después cotejar si hay alguna asociación, algún nivel de anticuerpo mayor asociado a una vacuna o la otra o algún esquema diferente”, explicó.

El experto hizo un paréntesis para hablar sobre la combinación de vacunas de diferente tecnología, y opinó que “está bueno para suplir las faltantes pero también está bueno el nivel de defensas que te da”. “Lo que se vio es que combinando una vacuna en base a adenovirus, como por ejemplo la Sputnik o la AstraZeneca, con una de basada en ARN mensajero, luego el nivel de defensas que se obtiene medido en anticuerpos es mayor que cuando se usan dos vacunas del mismo tipo”.

Un trabajo interdisciplinario

“La idea era abordar aspectos epidemiológicos de una manera bien integrativa. Nosotros que somos de una escuela veterinaria pero nos dedicamos a estudiar dinámicas de infección en la naturaleza en general (más que nada en animales silvestres) tenemos muy en claro el concepto de Una Salud, que es un concepto que viene creciendo sobre todo con un impulso grande después de esta pandemia”, contó el investigador.

Y amplió: “El concepto de Una Salud habla de que hay una salud global y está todo interconectado, y lo que pasa en animales en cuestiones de salud y enfermedad está conectado con el resto. Ese abordaje integrativo, interdisciplinario, comparado, requiere la intervención de un montón de disciplinas, una red de conocimientos sin límites claros”.

Finalmente, Beldoménico remarcó que el Instituto de Estudios Sociales está brindando su aporte para el desarrollo de las encuestas y que el Instituto de Matemática Aplicada del Litoral hace su aporte con modelados epidemiológicos. “Se creó un grupo muy interesante con científicos de varias disciplinas, lo que va a ser muy productivo”.

 

Fuente: Diario UNO

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