Ciudad de Buenos Aires se reabre al turismo con testeo obligatorio

Este viernes el gobierno porteño anunció la reapertura al turismo, nacional e internacional, “con protocolos de cuidado”. Pese a que quienes arriben a la ciudad en avión, micro o de forma particular no deberán realizar cuarentena, será obligatorio someterse a un testeo para determinar si se tiene coronavirus.

“Vuelve el turismo a la Ciudad con un protocolo muy específico que tiene que ver con la necesidad de mantener los cuidados”, anunció el jefe de Gabinete del Gobierno porteño, Felipe Miguel, en una conferencia de prensa virtual.

El inicio de la temporada de turismo comienza el fin de semana largo del 5 al 8 de diciembre por lo que el Gobierno de la Ciudad se prepara contrarreloj a fin de estar preparado para la llegada de los primeros turistas “veraniegos”.

Para entonces, el Gobierno porteño dispondrá distintos operativos de testeo. Uno de ellos estará en la terminal Dellepiane, para los visitantes que arriben en micro. De momento, la de Retiro está cerrada por obras y a la terminal de Villa Soldati, según precisó el secretario de Transporte porteño, Juan José Méndez, arriban 210 ómnibus por semana. “Vamos a ir aumentando esa cantidad para mejorar la conectividad”, explicó.

Quienes lleguen a la Ciudad en auto particular tendrán que hacerse el testeo dentro de las 24 horas del arribo en el Centro de Convenciones Buenos Aires, que está junto a la Facultad de Derecho, o en el Edificio de la Munich, ubicado en Costanera Sur.

En el Aeropuerto de Ezeiza, desde el 15 de diciembre se montará el operativo para testear a quienes lleguen en avión.

Serán testeados tanto los turistas nacionales e internacionales como los residentes que regresen a la Ciudad. La metodología utilizada será una prueba de saliva porque, según explicaron las autoridades en la conferencia de prensa, es una prueba sencilla, rápida y menos invasiva que el hisopado.

El test tendrá un valor de $2.500 para el turista internacional. En el caso de los argentinos que regresen al país y tengan como destino la Ciudad, ese costo será cubierto por la cobertura de salud que tengan. Para las personas con discapacidad, que reciban asistencia estatal o los jubilados, será gratuito. Los menores de 12 años estarán exentos del testeo.

Hasta el momento solo esta permitido el turismo internacional de países limítrofes aunque solo pueden ingresar por via área, a excepción de los uruguayos que lo pueden hacer también en barco.

Al protocolo de la Ciudad se le agrega el que exige el gobierno nacional: presentar una declaración jurada online y realizarse un test en el país de origen 72 horas antes de viajar.

Una vez que arriben a la Ciudad no deberán aguardar las 12 horas que demora el resultado del test. En caso de ser positivo se contactará al viajero y a los contactos estrechos que hayan llegado con este para aislarlos. Pero en esas 12 horas previas a conocer el resultado, los viajeros podrán moverse libremente.

Los turistas nacionales que ingresen de manera particular o en tren tendrán 24 horas para hacerse el testeo en el Centro de Convenciones o en la Munich.

En el Gobierno porteño explican que, con la colaboración del ENACOM y de las empresas telefónicas, cuando se detecte el ingreso a la Ciudad de personas con celulares que no tienen la característica 011, automáticamente se les enviará un mensaje de texto para avisarles que tienen que realizarse el test. Ese mensaje tendrá un link a Boti, el chat de la Ciudad, que los guiará para cumplir el requisito. También recibirán un mensaje los residentes porteños con celulares que no hayan sido captados por antenas de la Ciudad en un lapso de 72 horas.

fuente: lt10

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