El hijo del ginecólogo desaparecido en Córdoba negó que su padre sea prestamista

Sigue la búsqueda de Daniel Casermeiro, el médico ginecólogo al que le perdieron el rastro la semana pasada luego de abandonar su consultorio en San Francisco, Córdoba. En diálogo con Arriba Argentinos, su hijo Diego negó que el médico fuera prestamista, tras las versiones que surgieron luego de que encontraran el auto abandonado con ocho millones de pesos en su interior. Ofrecen $100 mil a quien aporte datos.

Diego Casermeiro dijo que están en contacto con los investigadores y que no tienen novedades del paradero de su padre. En relación al hallazgo de la plata que estaba en el BMW, contó que estaría relacionada con una transacción inmobiliaria y que esa era una de las actividades de su padre: “Iba a encontrarse con un arquitecto para hacer una operación. Es un valor coherente para comprar una propiedad básica en esta zona”.

“Mi papá era una persona muy conocida en estas ciudades y podía llegar a darle plata a alguien que la necesitara, pero no era prestamista”, aclaró sobre las versiones que involucran al médico.

Además, aseguró que mantienen la esperanza de encontrarlo con vida y negó la posibilidad de haya huido. “Si se hubiera escapado se habría preparado, llevado ropa, y eso no sucedió. Lo conocemos, no puede haber pasado eso. Tampoco creemos que se haya quitado la vida, en ese caso habría aparecido el cuerpo. Son todas hipótesis igualmente, no sabemos nada de él: solo queremos que aparezca vivo”, afirmó.

El fiscal Bernardo Alberione explicó que el vehículo del médico, un BMW blanco, apareció en una plantación ubicada a poca distancia de la localidad donde vivía y que contenía una importante suma de plata distribuida entre el baúl y el habitáculo, que se encontraba cerrado con llave. El auto tenía el tanque lleno y no había rastros de sangre.

Hasta el momento los investigadores lograron determinar a través del seguimiento de su teléfono celular su presencia el jueves cerca de las localidades Freyre y de Luxardo, ubicadas a media hora de San Francisco. La última hora de conexión es a las 16.05. El empleado de un quiosco declaró que lo atendió a las 14 y que le vendió tres bebidas. Sin embargo no distinguió si alguien más lo acompañaba.

Fuente: TN

 

 

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