El Gobierno decidió aumentar el precio del biodiesel y el bioetanol que se utilizan para la fabricación de combustibles

Las subas podrían impactar en lo que paga el consumidor en los surtidores. También se anunciaron más actualizaciones mensuales.

El Gobierno decidió volver a aumentar el precio del biodiesel y del bioetanol, dos productos que se utilizan para la fabricación de combustibles, medida que podría impactar con incrementos en los surtidores. Las subas se informaron a través de las Resoluciones 852/2021 y 853/2021 de la Secretaría de Energía, dependiente del Ministerio de Economía de la Nación, las cuales fueron publicadas este lunes en el Boletín Oficial.

La primera de estas normas fijó en $59,350 el litro del bioetanol elaborado a base de caña de azúcar o de maíz, destinado a su mezcla obligatoria con nafta. Este valor “regirá para las operaciones correspondientes al mes de septiembre de 2021 y tendrá vigencia hasta la publicación de un nuevo precio que lo reemplace”.

Se aclaró que “el plazo de pago del bioetanol elaborado a base de caña de azúcar y maíz no podrá exceder, en ningún caso, los 30 días corridos a contar desde la fecha de la factura correspondiente”.

Además, en esta oportunidad se anunció que los valores para la adquisición de este producto “serán actualizados mensualmente por esta Secretaría y publicados en su página web con la misma temporalidad, de acuerdo a la variación porcentual del precio en el surtidor de las naftas comercializadas a través de las estaciones de servicio de propiedad de la empresa YPF Sociedad Anónima en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.

Al respecto, se precisó que “se considerará el promedio ponderado de las ventas de nafta Grado Dos y Grado Tres llevadas a cabo por dicha empresa en los últimos 12 meses, conforme la información que proporcione la Dirección Nacional de Economía y Regulación de la Subsecretaría de Hidrocarburos”.

Este es un dato nuevo que no se había implementado cuando se decidió el último aumento que regía hasta el momento, el cual se estableció en julio pasado y había fijado el precio de adquisición del bioetanol en 55,663 pesos por litro.

Sobre esta medida, el Gobierno explicó en los considerandos de la Resolución 852/2021 que, teniendo en cuenta que “aún se encuentra en análisis la metodología de cálculo” para la actualización de las subas de este biocombustible, resultaba “necesario establecer los parámetros en base a los cuales se llevará a cabo transitoriamente la actualización mensual de aquellos, los cuales han sido propuestos por las entidades que nuclean a las empresas elaboradoras” del sector.

Por otra parte, la Resolución 853/2021, que al igual que la anterior está firmada por el secretario de Energía, Darío Martínez, fijó en $122.453 por tonelada el precio de adquisición del biodiesel destinado a su mezcla obligatoria con gasoil para las operaciones correspondientes al mes de septiembre; en 124.900 pesos por tonelada, para las que se realicen en octubre, y en $127.400, para las de noviembre próximo.

En este caso, también se detalló que “el plazo de pago del biodiesel no podrá exceder, en ningún caso, los 30 días corridos a contar desde la fecha de la factura correspondiente”.

El biodiesel, elaborado a partir de la soja, se usa en camiones, tractores y maquinaria agrícola, en tanto el bioetanol, que se produce a partir de caña de azúcar y de maíz, se mezcla con naftas y tiene a los autos como destino final. Esto generaría un impacto en los precios al consumidor, que buscarán trasladar a los usuarios el precio que el Estado otorgó a los productores de biocombustibles, en un mercado muy regulado.

A principios de 2021, el Gobierno decidió aumentar ambos biocombustibles de manera escalonada. La Secretaría de Energía había autorizado un aumento inicial de 59% en el precio de la tonelada de biodiesel, que de $48.5333 en que estaba pasó a $77.300 inicialmente y fue subiendo hasta llegar en mayo a costar $92.558, completando así un incremento del 90,6%.

La decisión del Ejecutivo fue a modo de respuesta ante el reclamo de los productores de biodiesel que habían llegado a frenar sus plantas protestando por el cuasi-congelamiento a lo largo de 2020. El año pasado solo tuvieron un aumento del 10% para el precio que las petroleras, según regula la Ley 26.093, deben pagar por el biodiesel que luego mezclan con sus combustibles.

Para atenuar este impacto, el “corte” o porcentaje obligatorio para las petroleras se redujo a la mitad en enero (del 10% al 5%) y fue aumentando gradualmente hasta volver al 10% en abril.

Con respecto al bioetanol, el Gobierno también autorizó en enero un aumento escalonado por lo que fue subiendo hasta alcanzar en mayo el precio de $51,132 por litro.

Fuente: Télam

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