Qué ocurre en tu cuerpo cuando tomás alcohol con el estómago vacío

El proceso de absorción empieza con su consumo por vía oral. Como esta sustancia tiene un peso molecular bajo, pasa con facilidad por las membranas celulares y, a partir de allí, a los vasos sanguíneos. De este modo, la boca, el esófago y el estómago pueden absorber cantidades ínfimas.

Una vez que llega al estómago, se absorbe entre un 15 a un 20 %. Luego, pasa hacia el intestino delgado, que es donde se da la absorción principal. Este proceso continúa entonces en la primera y segunda porción del mismo (duodeno y yeyuno) en un 80 %, y se completa en el colon.

La absorción del etanol por el duodeno y yeyuno es más rápida que por el estómago. Por este motivo, la velocidad del vaciamiento gástrico es un determinante importante de la velocidad de absorción del alcohol que se ingiere.

La capacidad de absorber esta sustancia aumenta con el estómago vacío y disminuye cuando este tiene alimentos. Esto se debe a que la superficie de contacto disminuye y el vaciamiento gástrico se enlentece.

Sin embargo, los alimentos grasos serían la excepción a esta regla, pues afectan la motilidad del estómago de forma distinta a otros nutrientes. En particular, aumentan el movimiento y hacen que el alcohol llegue más rápido a la sangre.

Las comidas que contienen hidratos de carbono y proteínas hacen que la absorción sea lenta y que la concentración de alcohol en la sangre pueda disminuir hasta en un 25 %. En consecuencia, tomar con el estómago vacío va a determinar que las concentraciones en plasma de etanol sean mayores y que se acentúen sus efectos tóxicos.

Por otro lado, la absorción aumenta cuando la bebida en cuestión tiene una graduación del 20 % al 35 %, ya que estas no producen movimientos musculares potentes frente a las que tienen un contenido alcohólico superior a este valor. Asimismo, la absorción del etanol también aumenta si se ingiere de una vez una cantidad copiosa y no si se hace varias veces en pocas cantidades.

Efectos generales del alcohol sobre el cuerpo

Como todo lo que ingerimos, el hígado es el órgano encargado metabolizar el etanol, ya que transforma esta sustancia en aceltaldheído y luego en ácido acético. Sumado a esto, entre el 5 % y el 10 % restante se excreta por la orina, el sudor y la respiración.

Sin embargo, mientras el etanol sigue presente en la sangre, afecta el sistema nervioso. Por eso, se dan los síntomas como:

– Sensación de estar desinhibido.

– Habla arrastrada.

– Pérdida de coordinación.

Dosis elevadas de alcohol puede provocar un cuadro de intoxicación, que incluyen otros síntomas como los siguientes:

– Náuseas, arcadas y vómitos.

– Confusión.

– Hipotermia (temperatura corporal baja).

– Pérdida brusca de la coordinación.

– Respiración lenta o anormal.

– Dificultad para poder hablar.

– Pérdida de conciencia.

– Desmayos.

Alcohol en el sexo femenino

Sumado a lo anterior, hay que destacar que la mujer suele tener menor masa corporal que el hombre. Además, tiene un mayor porcentaje de grasa y menor expresión de la enzima encargada de formar el ácido acético en la mucosa gástrica. Por estos tres motivos, suele alcoholizarse más que el hombre al ingerir la misma cantidad de alcohol.

Alcohol en las embarazadas

Cuando las embarazas ingieren etanol, este pasa a través de la placenta desde la sangre hasta el feto. Así, los bebés están expuestos a los mismos niveles de alcohol en sangre que ellas, lo que puede acarrear diversas complicaciones.

Prevención y recomendaciones

Lo idóneo es evitar el consumo de alcohol. No obstante, en caso de ingerir este tipo de bebidas, sobre todo si es con el estómago vacío, vale la pena considerar lo siguiente:

– Elegir una bebida con bajo contenido de alcohol.

– Ingerir agua u otros líquidos sin alcohol, de forma intercalada con una bebida con etanol.

– Intentar ingerir poca cantidad en un lapso de tiempo prolongado, antes que volúmenes grandes en poco tiempo.

– Consumir alguna comida una hora antes de ingerir alcohol.

¿Cómo sentirse mejor después tomar alcohol con el estómago vacío?

El hecho de beber con el estómago vacío aumenta el riesgo de sufrir el famoso efecto secundario conocido como resaca. Por lo general, este suele ocurrir al día siguiente si se consumió en cantidad, o bien, si la bebida tenía una graduación alcohólica considerable. Los síntomas pueden incluir:

– Mareos.

– Sed excesiva.

– Disminución de la capacidad para concentrarse o pensar con claridad.

– Dolores de cabeza.

– Alteraciones del estado de ánimo.

– Náuseas y vómitos.

– Sensibilidad a la luz y al sonido.

– Malestar estomacal.

Si bien estos problemas se pueden resolver por sí solos, podés seguir los siguientes consejos para hacer que se aminoren:

– Beber agua, caldos de sopa o jugos de frutas durante todo el día.

– Dormir.

– Comer alimentos fáciles de digerir, como tostadas, galletas saladas, gelatina, entre otros.

– Tomar analgésicos, como ibuprofeno, para aliviar los dolores de cabeza.

Cuando se ingiere con el estómago vacío puede generar un impacto mayor en el organismo debido a su rápida absorción. Así, dado que el etanol llega antes a la sangre, causa sus clásicos efectos y un mayor riesgo de intoxicación.

Para que esto no suceda, lo aconsejable es comer algún alimento antes de tomar este tipo de bebidas. Por otro lado, ingerir abundante agua y evitar los excesos. La mejor manera de que no impacte la salud es evitando por completo su consumo.

fuente: mejor con salud

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