Osteoporosis y menopausia: qué hacer para demorar la descalcificación de los huesos

Una correcta educación para la salud, unida a enfoques terapéuticos integrales, lograría reducir la repercusión negativa sobre la calidad de vida de las mujeres que están en esta etapa de la vida.

La menopausia es una palabra que muchas mujeres temen. A la vez, es una de las etapas más vitales en la vida femenina. Es un proceso biológico natural por el que se tiene que pasar y el momento que marca el fin de los ciclos menstruales. ¿Qué significa esto? Que la menstruación se acaba, es decir, termina la función ovárica y, por lo tanto, llega el final de la vida fértil.

Esto suele darse en torno a los 50 años. Además, esta etapa conlleva múltiples cambios, no solo a nivel hormonal, sino también a nivel psicológico.

Sin embargo, no todas las mujeres conocen los síntomas y los efectos que tiene la menopausia. De hecho, se desconocen primordialmente porque los primeros indicios -es decir, cuando una empieza a notar que algo está ocurriendo en su cuerpo, antes de que se retire la regla-, suelen pasar muy desapercibidos, por lo que no se tiene la sensación de estar en una perimenopausia -la antesala de la menopausia-. Y, esto, ocurre porque no tienen la suficiente información acerca de todo lo que rodea a este proceso biológico, que desde siempre se ha considerado como uno de los temas tabú en la mujer.

El doctor Juan José Vidal, jefe del servicio de Obstetricia y Ginecología de la Unidad de la Mujer en España, cuenta los efectos que tiene la menopausia y cuándo se puede empezar a hablar de este proceso biológico por el que pasa toda mujer: “Para hablar de menopausia la mujer tiene que estar un año sin regla. Si tiene un año en el que tiene reglas cada dos o tres meses, estamos todavía hablando de premenopausia. Entonces, en la premenopausia, es cuando empiezan las alteraciones en la regla, sofocos ocasionales… Llega la menopausia y todo eso se acrecienta. Y luego viene la posmenopausia, en la cual los síntomas son mucho más floridos y todo eso se estabiliza. La osteoporosis es lo único que no se alivia, eso va a más”, explicaba el doctor.

Menopausia y osteoporosis

La osteoporosis es uno de los hándicaps a los que se enfrenta la mujer y uno de sus mayores enemigos, ya que se prolonga en el tiempo y lo único que hace es empeorar. La recomendación de los expertos es ir siempre a un especialista para que realice un seguimiento.

Esto se debe, principalmente, a que los niveles de estrógeno y otras hormonas bajan drásticamente. Esto ayuda a mantener la densidad ósea, por lo que su caída puede resultar una pérdida ósea significativa y, con el tiempo, baja densidad.

Osteoporosis y menopausia: qué hacer para demorar la descalcificación de los huesos

“Se da en un porcentaje alto. Lo que pasa que en algunas es más leve, lo que se llama osteopenia -una osteoporosis leve-, en otros casos es moderada y, en otros casos, es importante. Esto sucede con la edad, pero en general es producida por las hormonas. Entonces, esto es un proceso muy lento y hace que a los 80 años una mujer tenga tendencia a tener una fractura espontánea, es decir, sin caerse, sin sufrir ningún tipo de traumatismo, se rompa un hueso. ¿Por qué? Porque tiene una osteoporosis seria e importante”, explica Vidal.

Al afectar a las hormonas, el calcio se absorbe peor, entonces lo que se hace es suplementarlo con productos para la osteoporosis, con hormonas en los casos en los que se puedan poner tratamientos que no existan contraindicaciones y con aumentar el ejercicio físico. Es decir, aunque la mujer haga ya ejercicio físico, hacer más todavía”, recomienda el doctor, además de la necesidad de “tomar productos lácteos” para así “favorecer la absorción del calcio por parte de los huesos”.

En definitiva, y lo más importante, es detectar cuanto antes este tipo de síntomas para consultar a un especialista y tratarlos de forma adecuada para minimizar los efectos de la menopausia.

 

 

 

 

Fuente: TN

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