Pierre Pérignon: el monje que inventó por error el champán más famoso del mundo

Un monje casi ciego de la región de Champagne, Francia, descubrió por error la popular bebida espumante. Entonces, se encontró con un problema que no le fue fácil resolver.

La historia del origen del Dom Pérignon, el champán más famoso del mundo, está a la altura de las circunstancias: a mediados del Siglo XVII, Pierre Pérignonun monje casi ciego de Francia, inventó por error en una bodega subterránea de la región de Champagne el espumoso que ahora es sinónimo de lujo, calidad y exclusividad. Un argumento de película.

Según cuenta la historia, su intención era elaborar vino blanco a partir de uvas tintas. Sin embargo, se topó con un problema: la fermentación producía burbujas que intentaba evitar a toda costa. Un día, por casualidad, probó el contenido de una de las botellas que había explotado a causa de la presión y quedó encantado con su sabor.

Entonces, surgió un nuevo obstáculo: cómo envasar la bebida para extender el proceso de fermentación y potenciar las burbujas, sin que estallaran las botellas. Un vidrio más grueso, un original tapón de corcho y una corona de alambres fueron parte de la solución.

Pierre Pérignon: la historia del monje que inventó el champán más famoso

Dom Pierre Pérignon nació en 1638 en la región de Santo-Menehould. A sus 19 años, ingresó en un convento de monjes benedictinos y una década más tarde fue trasladado a la abadía de Hautvillers, en la montaña de Reims, en la región de Champagne, que le dio nombre a la popular bebida.

Dom Pierre Perignon, el monje que inventó el champagne más famoso del mundo.
Dom Pierre Perignon, el monje que inventó el champagne más famoso del mundo.

En ese lugar se le encargó custodiar los sótanos de la bodega. Se trataba de un puesto clave en la estructura de la Iglesia, dado que la fabricación de vino era una de sus principales fuentes de financiación.

Según la historia, Pérignon había perdido gran parte de su visión, por lo que desarrolló sus demás sentidos, en especial el gusto y el olfato. No solo custodiaba la bodega, sino que también comenzó a experimentar e innovar. En específico, pretendía elaborar vino blanco a partir de uvas tintas. El problema era que el gas carbónico que producía la fermentación hacía que las frágiles botellas estallaran. Por eso, intentaba evitar que se formaran las burbujas.

Un día de 1670, escuchó una explosión entre las botellas de la bodega. Entonces, se acercó al lugar y se puso de rodillas para lamer el líquido que se había esparcido en el suelo. Descubrió un nuevo sabor y abrió otras botellas para catar más. Así fue como quedó encantado con las burbujas que estallaban en su boca y que se habían producido por la fermentación de los azúcares y levaduras, que se potenciaron por el calor de la primavera.

Los envases no eran resistentes, por lo que no podían soportar la presión. Entonces, se encargó de experimentar con botellas de vidrio más grueso. La pieza de madera cubierta con cera que se usaba para taparlas tampoco tenía mucho aguante, así que necesitaba utilizar otro material. La búsqueda no fue fácil, pero recordó que los monjes españoles del monasterio San Feliu de Guíxols, en España, tapaban sus cantimploras con corcho. A eso le sumó la característica corona de alambres que aún se mantiene.

Cuando murió en 1715, Dom Pérignon fue enterrado en un lugar reservado de la abadía. Poco a poco, comenzó a crecer su popularidad, al punto de convertirse en un mito.

Champán Dom Perignon: fama, calidad y exclusividad

La primera cosecha de Dom Pérignone, producida por Moët & Chandon, recién fue puesta en venta el de agosto de 1936. Se trata de una vendimia de champagne, lo que significa que solo se produce en los años que reúnen determinadas características que garantizan la calidad del producto.

Dom Perignon, el champagne más famoso del mundo
Dom Perignon, el champagne más famoso del mundo

En su etiqueta se evidencia el envejecimiento de cada producción: Vintage, para champagnes de 7 años; Rosé, aquellos que cumplieron entre 10 y 12 años; OEnothéque, que supera los 14 años, y OEnothequé Rosé, los que tienen 20 años de antigüedad y cuyo precio alcanza hasta los 1.000 euros.

Aunque existen bodegas en todo el mundo que elaboran este vino espumoso, solo pueden ser etiquetados con el nombre de champagne aquellos que son producidos en la región de Champagne, al noroeste de Francia. Así lo establece la Denominación de Origen, protegida dentro de la Unión Europea.

 

 

 

Fuente: TN

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