China se prepara para probar un reactor nuclear de torio

Es una de las varias tecnologías que el país está probando para reemplazar a las centrales eléctricas de carbón y lograr su objetivo de cero emisiones de carbono para 2050.

Con pruebas programadas para este mes en Wuwei, en las afueras del desierto de Gobi al norte de China, el reactor nuclear experimental que utiliza torio como combustible será el primero en ofrecer al país del este asiático la oportunidad de comercializar esta tecnología.

 

El reactor es inusual porque en él circulan como refrigerante —en lugar de agua— sales fundidas; que lo hacen funcionar a presiones más bajas que los convencionales, reduciendo el riesgo de fusiones explosivas. Además, tiene el potencial de producir energía nuclear relativamente segura y barata, mientras genera una cantidad mucho menor de desechos radiactivos de vida larga que los reactores actuales.

Es operado por el Instituto de Física Aplicada de Shanghai (SINAP) y está diseñado para producir solo 2 megavatios de energía térmica, que solo es suficiente para alimentar hasta 1.000 hogares. Pero si los experimentos son un éxito, China espera construir un reactor de 373 megavatios para 2030, que podría suministrar energía a cientos de miles de hogares.

Su combustible, el torio, es un metal plateado débilmente radiactivo que se encuentra naturalmente en las rocas y actualmente tiene poco uso industrial. Es también un producto de desecho de la creciente industria minera en China y, por lo tanto, una alternativa atractiva al uranio importado, dicen los investigadores.

Algunos científicos creen que el torio, al ser mucho más abundante que el uranio, será una tecnología muy útil de tener dentro de 50 o 100 años, cuando las reservas de este último comiencen a agotarse. Además, dicen que sus productos de desecho tienen menos posibilidades de convertirse en armas que los del uranio, pero otros han argumentado que aún existen riesgos.

 

 

El concepto de reactor de sal fundida se ideó por primera vez en 1946, como parte de un plan del predecesor de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos; pero este y los otros experimentos que le siguieron, incluido un reactor experimental del Oak Ridge National Laboratory en Tennessee que funcionó durante muchos años, tuvieron problemas.

Todavía no está claro cómo los investigadores chinos resolvieron las dificultades relacionadas con la utilización del torio, pero algunos colaboradores de SINAP dicen que el diseño chino mejora el de Oak Ridge al recurrir a décadas de innovación en fabricación, materiales e instrumentación.

Mientras tanto, esta será una más de las varias tecnologías nucleares avanzadas en las que China está invirtiendo para reemplazar a las centrales eléctricas de carbón y lograr su objetivo de cero emisiones de carbono para 2050.

 

Fuente: filo news

 

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