Imperdonable: el ex marido de Julieta Prandi abandonó a sus hijos diciéndoles una frase cruel

Desde que Julieta Prandi (39) se separó en el 2019 de Claudio Contardi, el padre de sus dos hijos –Mateo (10) y Rocco (5)–, la situación va de mal en peor. Y el viernes sumó un nuevo capítulo que indignó profundamente a Prandi, a todo su círculo íntimo y a gran parte de la sociedad.

Sucede que Contardi abandonó a sus hijos en la puerta de su casa mientras ella estaba trabajando en la radio (conduce Sarasa por La 100) sin avisarle a nadie.

Así lo contó ella: “Cuando yo estaba en la radio, me llama Pao, que es una chica que me ayuda en mi casa y que hoy venía un rato a limpiar, y me cuenta que cuando llegó se encontró con que los chicos estaban desde las 12, hacía una hora y media, esperando en la puerta de mi casa para entrar”. 

Cuando ella aparece, él se le viene encima y le dice: ‘Te dejo a los chicos’. Ella le respondió que no se podía hacer responsable, que no correspondía, pero a él no le importó y se fue”, dijo Prandi con bronca y analizó: “Es decir que mis hijos pasaron una situación de abandono, de muchísima violencia, gritos y nervios. Estuvieron dos horas en un auto esperando y después los tiraron como si fueran un paquete. Los dejaron en la vereda. Y si no venía Pao, se los dejaba al jardinero que pasaba o a mi vecina”.

“Mi ex marido cruzó los límites. Les está haciendo un daño emocional que es terrible. Ellos deberían estar idolatrando a su papá y no viendo lo despreciable que puede ser”, comentó la actriz.

Además, hoy dio más detalles de la escena que se vivió en la puerta de su casa en Los Ángeles de la Mañana, cuando dijo: “Se los dejó a Pao como dos paquetes de basura y se mandó a mudar. Le dijo: ‘Acá te los dejo, yo no los aguanto más’”.

“Es todo un disparate que no termina más. Mateo tiene 10 años. No entendía que hacía haciéndole una guardia a su propia casa, porque estuvo como una hora y media en el auto y mucho menos entendió cómo el padre los dejó en la vereda. Cuando llegué a la noche tuve una charla con ellos. Rocco es chiquito y no lo manifiesta con palabras, pero Mateo estaba como en shock, estuvo llorando. Tuvimos noches difíciles, donde se despiertan llorando”.

Fuente: Revista gente

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