Unión fue contundente y volvió a ganar

Unión cerró el año de la mejor manera, no solo porque ganó, sino porque puso fin a una secuencia negativa de seis partidos sin sumar de a tres, incluyendo dos derrotas consecutivas en el estadio 15 de Abril, el escenario en el que hoy venció 2 a 0 al siempre complicado Lanús.

Las claves del triunfo rojiblanco fueron, por un lado, la enorme contundencia, porque a lo largo de los 90 minutos contó con 3 o 4 chances de gol, y dos fueron adentro. Lo otro fue la muy buena actuación de su arquero, que tuvo intervenciones decisivas en un encuentro en el que el principal dominador fue el equipo que terminó perdiendo.

En el primer tiempo Unión no la pasó bien en gran parte de la etapa, ya que desde el comienzo el conjunto granate (que vistió de negro) contó con llegadas muy claras.

A los 2 minutos apareció Orsini por la derecha del área tras una buena triangulación y remató desviado casi en un mano a mano. Enseguida el visitante tuvo otra chance con una jugada preparada a partir de una pelota parada, pero Quignon abajo del arco no pudo con el arquero rojiblanco.

Los primeros 15 minutos fueron de claro dominio visitante, que luego bajó un poco la intensidad, pero siguió controlando las acciones del juego.

 

A los 24’ fue De la Vega el sacó un violento remate que el arquero desvió al corner en una gran intervención. Y un minuto después Lanús tuvo otra clarísima oportunidad cuando Burdisso remató fuerte pero encontró otra muy buena respuesta de Moyano.

Pero a los 28’, en la primera chance que tuvo, Unión no perdonó: llegó un centro desde la izquierda, un defensor quiso despejar pero solo desvió la pelota contra su arco y allí apareció el “Cuqui” Márquez, que metió la punta del botín y mandó el balón a la red para el 1 a 0.

A partir de ese momento el partido estuvo más parejo, porque los locales pudieron tener un poco más el balón y se animaron a buscar más arriba, con más profundidad en los ataques. Incluso pudo aumentar la diferencia a los 45’ cuando Márquez “peinó” un centro y la pelota salió muy cerca del segundo palo.

 

UN GOLPE DE K.O.

En el inicio del complemento Lanús amagó con adueñarse del trámite tal como hizo en el arranque de la primera mitad, pero rápidamente Unión volvió a golpear: iban 5 minutos cuando Moyano salió desde su arco con un peltazo largo, Márquez la “peinó” y el balón le cayó a Gastón González que remató ingresando al área, el balón rebotó en un defensor y le volvió a quedar al jugador rojiblanco que en el segundo tiro no falló, clavó la pelota en un ángulo y puso el 2 a 0.

Si bien faltaba mucho, la diferencia (exagerada de acuerdo al trámite de juego) le dio a los de Azconzábal cierta tranquilidad, y terminó siendo decisiva.

Rápidamente respondió la visita con un desborde de Orsini por la izquierda, metió un centro bajo y en el área chica apareció Acosta, pero otra vez Moyano evitó el gol en otra gran intervención.

Tras el gol Lanús comenzó a buscar con más intensidad, aunque sin la profundidad que había conseguido en el primer tiempo. No obstante, estuvo muy cerca a los 20’ cuando tras un cabezazo el balón se estrelló en el travesaño, y tras esa acción una serie de rebotes terminaron favoreciendo a Unión que zafó del descuento.

A medida que corrían los minutos el granate empezó a apretar y el rojiblanco comenzó a meterse más atrás. No abundaron las llegadas peligrosas, pero sí hubo varias aproximaciones de riesgo que nunca llegaron a concretarse.

Recién en el final, tras un tiro de esquina, volvió a estar cerca el granate cuando Orozco dentro del área sacó un violento disparo que salió apenas arriba del travesaño.

A pesar del dominio que ejerció Lanús en casi todo el segundo tiempo (y el partido), el triunfo de Unión pareció nunca correr peligro, y por su enorme efectividad terminó llevándose tres puntos que eran muy necesarios.

Noticia de: El Litoral

 

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