Diego Graieb, el argentino que pasó por lo mismo que Eriksen

Tras el estremecedor caso de Christian Eriksen, el jugador danés que sufrió un paro cardiorrespiratorio en pleno partido de Eurocopa y fue salvado por los profesionales, rápidamente a muchos argentinos se les vino a la cabeza un caso muy recordado.

Se trata de Diego Graieb. El sábado 30 de octubre de 1999, el por entonces jugador de Huracán cayó inconsciente tras un choque de cabezas con un futbolista de Banfield y su corazón se detuvo por dos minutos.

“Lamentablemente tenemos que recordar el hecho pero van marcadnos algunas cosas positivas y negativas. Lo mío fue un traumatismo, Eriksen se desploma solo. Después fue atendido por los médicos y gracias a Dios se salvó. Yo tuve un choque con Ruffini, el doctor Locaso me salvó, un tipo extraordinario, el hijo es el actual médico de Huracán” comenzó en la charla con LT10.

 

“Hubo una reacción temprana de ellos, no esperaron que se vaya la pelota, ingresaron corriendo automáticamente. En su momento no había tanta tecnología, me hizo RCP, estuve dos minutos sin respirar hasta que me sacaron adelante” continuó .

El parte médico oficial indicó: traumatismo de cráneo con pérdida del conocimiento lo que le provocó un paro cardiorrespiratorio (además de una contusión en el hombro derecho). A todos los que vieron el tremendo golpazo los invadió una sensación rara, mezcla de pánico y desesperación. Y luego de 10 minutos de máxima tensión, el médico local, Edgardo Locasso y Daniel Arias, kinesiólogo, lograron reanimarlo.

En tanto, hizo memoria al contar que dos días antes de ese partido, había tenido un sueño premonitorio: “Pierdo el conocimiento cuando me golpeo, después me acuerdo cuando despierto en la clínica. Dos días antes de golpearme soñé con la virgen que desplegaba un pergamino, lo tome como algo normal. Cuando me golpeo es como que tengo la continuidad de ese sueño, luego empiezo a caminar por esa famosa luz blanca y era indescriptible la sensación de paz”.

“En el sueño no me doy cuenta que era la iglesia de San Nicolás, la recordaba diferente. La refaccionaron, pero cuando era chico la identificaba mucho, me quedó esa imagen. Cuando fui a visitarla de nuevo reconocí la imagen” agregó.

Por otro lado señaló: “Hemos visitado muchos lugares para ver como se forman a un juvenil, cada vez son más chiquitos y tienen que ser más profesionales a temprana edad. El 90% de los golpes que tenemos son voluntarios, es importante que de chicos capten bien el mensaje que esto no es una guerra. No saben las lesiones que hay en juveniles por las exigencias”.

Diego Graieb junto al doctor Edgardo Locaso, el médico que lo salvó tras el paro cardíaco. (Archivo)

Graieb junto a Locaso

Por último manifestó: “Mi hijo está en Unión, ahora lo tengo acá porque estaba en la pensión, con estas cosas de ida y vuelta no se pudo quedar. Está en quinta de AFA”.

Fuente: lt10

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